Papa Francisco / Foto: Petrik Bohumil (ACI Prensa)

El Papa Francisco dirigió este lunes un discurso a los obispos que participan del Sínodo de la Familia instándolos a decir con claridad “todo lo que en el Señor sienten que tienen que decir” y “escuchar con humildad y acoger con el corazón abierto lo que dicen los hermanos”.

“Con estas dos actitudes se ejerce la sinodalidad”, afirmó el Santo Padre en el Aula del Sínodo, donde se realizó la Primera Congregación General del Sínodo de los Obispos sobre ”Los desafíos pastorales de la familia en el contexto de la evangelización”.

Francisco agradeció a todos los colaboradores del Sínodo, así como a los “cardenales, patriarcas, obispos, sacerdotes, religiosos y religiosas, laicos y laicas por su presencia y por su participación que enriquece los trabajos y el espíritu de colegialidad y sinodalidad por el bien de la Iglesia y de las familias”.

“Traen la voz de las Iglesias particulares reunidas a nivel de Iglesias locales mediante las Conferencias Episcopales. La Iglesia universal y las Iglesias particulares son de institución divina; las Iglesias locales así entendidas son de institución humana. Ustedes traerán esta voz en sinodalidad. Es una gran responsabilidad: llevar las realidades y las problemáticas de las Iglesias para ayudarlas a caminar por ese camino que es el Evangelio de la familia”, señaló.

En ese sentido, indicó que “una condición general de base es ésta: Hablar claro. Que nadie diga: ‘Esto no se puede decir; pensarán de mí esto o lo otro… Hay que decir todo lo que se siente con parresía…Después del último consistorio(febrero de 2014) donde se habló de la familia, un cardenal me escribió diciendo: ‘Que pena que algunos cardenales no hayan tenido valor de decir algunas cosas por respeto al Papa, creyendo que, a lo mejor, el Papa pensase algo distinto’”.

“Esto no está bien –advirtió el Papa-. No es sinodalidad, porque hay que decir todo lo que en el Señor sentimos que tenemos que decir, sin respeto humano, sin miedo. Y, al mismo tiempo, se tiene que escuchar con humildad y acoger con el corazón abierto lo que dicen los hermanos. Con estas dos actitudes se ejerce la sinodalidad”.

“Por eso les pido, por favor, que tengáis estas dos actitudes de hermanos en el Señor: hablar con parresía y escuchar con humildad. Y hacerlo con tanta tranquilidad y paz, porque el Sínodo se desarrolla siempre ‘cum Petro et sub Petro’ y la presencia del Papa es garantía para todos y custodia de la fe. Queridos hermanos, colaboremos todos para que se afirme con claridad la dinámica de la sinodalidad”.

Luego del discurso del Santo Padre y de las palabras del presidente de turno, el Arzobispo de París (Francia), Cardenal André Vingt-Trois; intervenido el Secretario general del Sínodo de los Obispos, Cardenal Lorenzo Baldisseri, para ilustrar en su relación las diversas etapas de preparación de esta Asamblea Extraordinaria, el número de participantes, las novedades y el trabajo de la Secretaría del Sínodo desde la última Asamblea General Ordinaria celebrada en octubre de 2012 bajo el pontificado de Benedicto XVI.

El Cardenal Baldisseri expresó su deseo de que el actual sínodo sea ”lugar privilegiado de colegialidad sinodal que anuncia el Evangelio caminando y que esté insuflada de una nueva apertura al Espíritu, de un método y un estilo de vida y de testimonio que garantice la unidad en la diversidad, la apostolicidad en la catolicidad”.