editorial
Por Freddy De La Hoz Garizábalo

Son muchas las canciones que algún día fueron creadas por nuestros hermanos protestantes, y que hoy se cantan en las celebraciones litúrgicas de nuestra Iglesia. ¿Es esto malo para nuestra Iglesia?, ¿Se está incumpliendo lo que manda el Señor?, ¿Esto no es agradable para Dios?

Son preguntas que llevan a un debate y a una controversia entre la doctrina y la evangelización, ya que son muchos los hermanos católicos que se dividen por diferentes perspectivas de fe.

Un ejemplo claro es la experiencia que he tenido en haber creado la herramienta: “Cantos para las eucaristías” en esta portal web; donde he publicado una lista de canciones que sirven de guía para las celebraciones litúrgicas. He recibido un sin números de comentarios y mensajes en donde los visitantes me aconsejan que revise cuidadosamente la historia de las canciones que allí están publicadas, ya que algunas son de origen protestante.

Revisando cada una de esas críticas, me doy cuenta que muchos hermanos católicos aún se rigen por la doctrina de la Iglesia, ¿pero es esto realmente lo correcto? Dar una respuesta directa es algo complicado por la forma de pensar y como practican  la fe cada hermano, pero quisiera compartir mi clara posición a estas preguntas.

Soy un músico católico rodeado de muchos sacerdotes (Tengo un hermano cura), obispos, laicos, en fin, estoy muy involucrado en el entorno eclesiástico de la Arquidiócesis a la cual pertenezco, allí cada sacerdote piensa distinto al otro respecto a la Liturgia de la Iglesia; algunos no les gusta que se toquen palmas en la misa, a otros si, muchos no quieren coros con tambores, otros si. En fin la diversidad de pensamientos es aceptada y respetada, pero hay que hacerse una pregunta clara; ¿cuál es la realidad de nuestro mundo actual?… Que ha evolucionado, que ya no es lo mismo el año 1980 al 2014, por ende la Iglesia también debe adaptarse a este “nuevo mundo”, y es precisamente lo que nos propone el Papa Francisco día a día en sus enseñanzas.

Es por esto, que mi Arzobispo junto con el Comité de Liturgia han dejado a un lado  esas “reglas litúrgicas” con respecto a los cantos para las eucaristías, ellos han aceptado algunas canciones de origen protestante para que sean cantadas en las misas. (De aquí parte la razón por la cual en esta portal estén publicadas algunas canciones de origen protestantes, ya que son aceptadas en mi arquidiócesis). ¿Es esto malo para nuestra Iglesia?, es una pregunta que nos debe ponernos a reflexionar, porque si es malo entonces llegaríamos a la conclusión  de que Dios es excluyente. ¿O acaso Dios no querrá a los hermanos protestantes? Aquí el punto no es si la canción es o no es de los hermanos protestantes, lo importante es que la canción, su letra, su música; esté cargada de hermosas palabras para alabar a Dios y fortalecernos con lo que contiene, claro teniendo el sumo cuidado de que las letras sean coherentes con la Liturgia del día y con el tiempo litúrgico (Adviento, Navidad, Cuaresma, Pascua, Ordinario) y que también no atenten a nuestra fe católica, porque también algunas canciones se salen del contexto y por ende no es prudente cantarlas. Para esto existen los comités de Liturgia; para revisar cada canción, pero no para ver su origen, si no para revisar cada frase, y que también sean cantadas en el momento y tiempo preciso.

Cada comunidad tiene su estilo, y eso hay que respetarlo. Para eso existen diversas culturas, razas y diversas formas de alabar a Dios por medio de la música. El hecho no es regirse por leyes, el hecho no es cumplir, aquí lo que vale es transmitir y que nuestro servicio sea realizado con amor. Si yo canto por cumplir pero no vivo lo que hago; de nada vale. Si toco palmas en una eucaristía, pero solo para lucirme y no lo vivo; de nada vale. En cambio si vivo con el corazón lo que realizo en mi servicio, no importando el estilo, las canciones, tenlo por seguro que estarás agradando a Dios y edificando una Iglesia que es viva y alegre.

La invitación es entonces a que vivamos con amor nuestro servicio, que todo lo que hagamos en nuestra Iglesia sea para edificar. Que vivamos día a día la gracia de tener unos sagrados sacramentos y que no seamos jueces para señalar ni  juzgar a nadie, recuerden todos somos hermanos.

Postdata: Para los amigos y colegas músicos católicos; antes de interpretar las canciones que nosotros le proponemos en esta web, consulte si son aceptadas por el comité de liturgia en su parroquia o diócesis, para que se eviten problemas con algunos hermanos.