Al conocer la noticia del grave accidente de tráfico ocurrido en la ciudad de Cieza, que ha provocado numerosas víctimas, entre ellas el joven párroco de Bullas, Miguel Conesa Andújar, el Santo Padre a través del cardenal Pietro Parolin, Secretario de Estado, ha enviado un telegrama al obispo de Cartagena, José Manuel Lorca Planes. Profundamente apenado, Francisco pide fervientemente a Dios que conceda el eterno descanso a los fallecidos, el total restablecimiento de los heridos y el consuelo a cuantos lloran la pérdida de sus seres queridos. ”A los hijos de esas nobles tierras – se lee – los anima a encontrar en la fe aliento y fortaleza de espíritu para superar estas dolorosas circunstancias y les imparte de corazón la confortadora bendición apostólica, como signo de esperanza en Cristo resucitado”.