Este miércoles en la audiencia general, el Obispo de Roma durante sus saludos a los fieles de lengua española, expresó su cercanía al pueblo mexicano por el doloroso momento que atraviesa por la desaparición y asesinato de los estudiantes de Ayotzinapa, y también recordó especialmente los 30 años de la firma del tratado de paz entre Argentina y Chile.

“Saludo a los peregrinos de lengua española, en particular a los grupos provenientes de España, Argentina, México, y quiero de alguna manera expresar a los mexicanos, a  los aquí presentes y a los que están en la patria, mi cercanía en este momento doloroso, de la legal desaparición, pero sabemos, asesinato, de los estudiantes.

Se hace visible la realidad, dramática, de toda la criminalidad que existe detrás del comercio y tráfico de drogas. Estoy cerca de ustedes y de sus familias.

Guatemala, Chile.  Me agradó ver a este grupo de militares chilenos. En estos días en que estamos conmemorando el 30º aniversario de la firma del tratado de paz, de Argentina y Chile.

Los límites ya están claros. No nos vamos a seguir peleando por los límites. Nos vamos a pelear por otras cosas, pero no por eso. Pero hay una cosa que quiero hacer notar: esto se dio gracias a la voluntad de diálogo. Solamente cuando hay voluntad de diálogo se solucionan las cosas, y quiero también elevar un pensamiento de gratitud a san Juan Pablo II y al cardenal Samoré, que tanto hicieron para lograr esta paz entre nosotros.

Ojalá todos los pueblos que tengan conflictos, de cualquier índole, sean limítrofes, culturales, se animen a solucionarlos en la mesa del diálogo y no en la crueldad de una guerra.

Saludo a todos los ciudadanos de los demás países latinoamericanos presentes.

Invito a todos a dar gracias a Dios por las personas que ejercen un ministerio de guía en la Iglesia y la hacen crecer en santidad. Recemos para que sean siempre imagen viva del amor de Dios. Muchas gracias”.