Señor, Dios nuestro, te damos gracias que todos los días, ya sean días que a nosotros nos parezcan buenos o malos, sabemos por lo que tú haces y quieres; tu voluntad guía a nuestras vidas. Por ello te damos las gracias. Nuestro deseo es amarte por encima de todo lo que hay mundo. Nuestros corazones te anhelan, por ser tú nuestro Padre. Deseamos amarte y honrarte toda nuestra vida sólo a ti. Señor, Dios nuestro, trae tu orden al mundo. Ayúdanos a hacer tu voluntad en todo momento y a cumplir tus mandamientos. Amén.